miércoles, abril 21, 2021
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Supermercados La Anónima continúa con los despidos en Ushuaia y Río Grande

El secretario adjunto del CEC Río Grande, Daniel Rivarola, se refirió a los nuevos despidos en el supermercado La Anónima, que se están dando no solamente en Río Grande sino también en Ushuaia.

“Seguimos sin ver una reactivación que permita estabilidad laboral y otra vez hemos tenido achique de personal. Son dos despedidos de La Anónima en la sucursal del centro, que se suman a los cinco del mes pasado. El despido es sin causa como en el caso anterior y es parte del achique. Entendemos que ante la falta de ventas ellos piensan achicar más. Tienen unos 50 compañeros que les sobran, como plantearon ya el año pasado, y de a poco en forma de goteo están logrando su objetivo”, sostuvo, previendo que seguirá la lista.

Aclaró que no pueden accionar legalmente porque “están cumpliendo con los pagos”, como tampoco avanzar con una medida sindical, que “sería declarada ilegal”, en función de que no existe deuda por indemnizaciones.

Consultado sobre la situación en Ushuaia, donde está impactando la competencia de Diarco en las sucursales de La Anónima, dijo que “también hubo bajas, la diferencia es que en Río Grande uno las visualiza. No creo que nuestra situación sea tan distinta de Ushuaia, porque la crisis en el comercio es más aguda en Río Grande, pero es provincial. Esto por supuesto parte del contexto nacional recesivo, pero se agrava en Río Grande por la crisis del sector industrial, donde hay un achique terrible y de la misma manera está cayendo el comercio”, dijo.

Efectivamente hubo cinco despidos en Ushuaia este mes, e incluso fue despedido el gerente de una sucursal, quien tenía 25 años de antigüedad. Si bien el CECU no se ha expresado sobre esto, Rivarola valoró la importancia de “visualizar la situación”, aunque se mostró respetuoso de la política que define cada seccional del sindicato.

A nivel general, el panorama es devastador en la zona norte. “Hoy se gasta en comida y a lo sumo en ropa, si lo necesitan por la escuela o el trabajo, pero lo demás está todo detenido, ya sea blanco, audio, fotografía. La gente prefiere sostener lo poco que le sobra, si le sobra, por si después le falta para pagar las tarifas de gas o de luz. La gente está esperando a ver qué sucede para que esto se reactive, pero hay una retención del que todavía cobra salario y es como si no existiera como consumidor”, sentenció.

 

Fuente: http://www.sur54.com